En lo alto de un cerro se sitúa la mágica población de Tella. Lugar que destila leyendas de brujería y seres mitológicos como Silbán.
Las aldeas del antiguo municipio de Tella (Revilla, Arinzué, Lamiana, Cortalaviña, Estaroniello y Hospital de Tella) se distribuyen por la falda de la montaña.
Destaca la iglesia de San Martín del siglo XVI, y la Casa del Molino, donde se encuentra el Museo de la brujería y el Centro de Interpretación del Oso Cavernario. También encontramos el Centro de visitantes del Parque Nacional Ordesa y Monte Perdido.
Muy cerca encontramos las ermitas de la Virgen de Fajanillas y la Virgen de la Peña, así como la de los santos Juan y Pablo, de las más antiguas de la comarca.
El Dolmen de Tella o Losa La Campa (importante símbolo funerario del neolítico) y los vestigios hallados en las cuevas de su entorno, nos dan idea de la ocupación humana en la zona desde tiempos remotos.
Cerca de Tella se encuentra también la Cueva del Oso Cavernario y, en el propio pueblo, existe un museo visitable con explicaciones sobre esta criatura prehistórica.
Más recientemente, la historia sitúa a Tella como pueblo de brujas; de ahí que se construyeran las tres ermitas protectoras que hoy constituyen una agradable ruta familiar.