La Bal de Chistau se encuentra enclavada entre los valles de Benasque y Bielsa, a tan solo cuarenta kilómetros de Aínsa en dirección noreste, siguiendo la N230 que comunica España y Francia, a través del túnel de Bielsa-Aragnouet.
Un desvío en Salinas, te adentrará en una carretera secundaria que discurre paralela al cauce del río Zinqueta, la columna vertebral del Valle de Chistau.
Si quieres llegar hasta la cabecera del valle, una sucesión de curvas suaves te llevará hasta la primera gran sorpresa de Chistau; una serie de túneles excavados en la roca, construidos para salvar el estrecho que forman los enormes paredones de La Enclusa, un templo de la escalada relativamente desconocido y un espectáculo digno de contemplar…siempre que aparques el vehículo en un lugar seguro.
Al salir del último túnel, el valle comienza a abrirse. Tus sentidos también lo harán.